Un murmullo de gaviotas
- carroña, carroña.
Alborozo y mar,
olas de intenso pánico.

Esperanza de vida,
el grajo y un pitido.

Murió, dicen los pescadores.
En la lonja que está herido.

Orzáez

Goebbels se equivocaba. De la realidad es imposible huir. Cierto es que es maquillable, que puede ser edulcorada, narcotizada. Pero el efecto de las drogas es, invariablemente del tipo, temporal. Llega el momento en que lo que con tanto ahínco se intentó esconder sale a flote y todos los esfuerzos resultaron vanos para quien pretendió la atemporalidad del hecho. Que nadie se equivoque. En el Partido Popular lo han vuelto a hacer.Gallardón es apellido de alcalde. Sus pequeños ojos tras las cristales de ambición habrán soltado más de una lágrima al usar su capacidad de ver para observar que a su alrededor no queda nadie de los suyos. Parece no haber aprendido la lección de aquel Otoño del esperantazo.

Es un animal político, herido. Que Rajoy no le haya incluido en sus listas es un golpe de autoridad de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Ella ha marcado de forma clara su intención, vislumbrando lo que era un secreto a voces y dejando al ente público su complejo de Hillary. Quiere ser la primera mujer presidenta de la democracia. Dicha ambición es legítima, pero no sana. Porque existen tipos, y este se basa en el modelo del trepador, quien ve en los demás la opción de la escalada y no duda de usar ( y tirar ) por  ella. Tampoco nos dejemos engañar por la empatía que nos puede producir un hombre ultrajado, mal visto en sus filas, desecho ante la presión y cuyo proyecto político se deshilacha. Gallardón es un liberal, de aquellos que quieren reducir el Estado a poco más que una herramienta de defensa. Hay que tener cuidado porque si su ideología conlleva aumentar en lo posible las libertades personales igualmente las económicas y esto, en estos tiempos, no es despreciable. Aun así, sea como fuere, es de la rama centrista del PP, la cual queda bastante deteriorada ahora.

¿ Qué conclusiones sacar ? Se presenta ahora una infinidad de lecturas de este estracto histórico. Por un lado, para él se presenta la oportunidad de la derrota de un Partido Popular escorado a la derecha que quede de forma clara vencido el 9 de Marzo dejando él una imagen de bonachón que le permita usar la estrategia del fénix cuando llegue el momento adecuado. Porque la política está llena de azar, que no suerte. Sí, esos momentos en los que uno está en el lugar indicado en el momento propio y tiene la habilidad de rentabilizarlo. Esperanza, por otra parte, en caso de derrota de Mariano sin llegar a ser catastrófica podría reforzar el discurso ideológico conservador del partido y plantarse como opción con carisma ante una militancia entre la que tiene bastantes adeptos. Lo que es evidente es que para el futuro político de ambos la intención es la derrota de Rajoy.

Así, salen a flote las miserias de un partido donde gobierna la dedocracia y que en ha intentado ocultar la realidad del desapego del centro y de quien mejor lo representa, aunque sea únicamente cara a la sociedad.

Como empiezo termino, la realidad gana siempre, tarde o temprano. Las conspiraciones son solo productos de imaginaciones maquiavélicas difíciles de mantener largo tiempo.