Tengo los párpados tan finos
que la mínima luz
me divorcia de Morfeo.
Al acabar el día
las persianas impiden
la entrada del sutil enemigo
haciendo de este cuarto,
- en su penumbra
perpetua-
un búnker protector
del tesoro onírico.
Tengo pánico a la oscuridad
que enmudece el blanco
con su negro.
Cuando cae el silencio
alguien mira
desde la no sombra
y juzga,
rie ante el terror
- esparciendo
su histérico hálito
de sorna -
que provoca
su presencia,
a veces un cuerpo anciano
de ojos grandes
y párpados gruesos,
otras mi voz de infante
sarcástica e hiriente
que se mofa de ese adulto
protegido tras las sábanas
de una cama de dos,
donde uno,
noche tras noche,
pierde la batalla al sueño.
Mayo 12, 2008 at 6:50 pm
Hacía mucho tiempo que no leía una buena poesía.
Gracias.
Mayo 12, 2008 at 9:20 pm
muy bueno,me gusta; aunque ya sabes que lo mio no es la poesia,,, aun asi, admiro el trabajo de los poetas, sobre todo de los poetas politicos
jejeje
un saludo
Junio 12, 2008 at 2:10 pm
Compañero te escribo desde Onda en Castellón. Mi blog está mitad en catalán mitad en castellano lo siento pero supongo que no será impedimento para que entres a verlo. Tu blog es muy bonito y muy poético. Seguramente te ponga entre mis contactos porque me encanta este espacio. Un saludo y espero tu visita.