militancia


Joven en manifestación. ECOSY.Era tarde y las mentes no daban para demasiadas discusiones. Aún así el comentario de una amiga me provocó una profunda reflexión. No era el primero, pero si el que caló más hondo. Procede de una persona joven, apenas 20 años. Gran escritora, sólida formación cultural y gran inteligencia. “Prefiero que otros decidan por mí, por ello no voto”.A la juventud no les llegan los mensajes, se les difuminan por el camino. Esa es la idea. Los y las interesadas en que se propague cual virus la idea de que una movilización masiva de los y las jóvenes es prácticamente cuestión utópica no escatiman en esfuerzos para que se produzca una recíproca pasividad entre las clases políticas y este sector poblacional. La o el joven medio ven la cuestión política con un fondo de desprestigio. Lo político como malo, algo a evitar, difícil, elitista.Así, como joven que también soy tengo algo que decir. Aquellas voces que interesadas difundieron el bulo nos han ganado la batalla. Nos toca ganar la guerra. Analicemos pues al enemigo. ¿ Quién puede ser beneficiario de este alejamiento ? Las ganas de poder de quienes ven en una juventud comprometida el fantasma de su fuerza, del poder que ello supone y que les supera. Que las y los jóvenes vean el sistema democrático como algo ajeno, como el “mal menor”, es el bastardo ideológico del matrimonio entre el conservadurismo y el neoliberalismo. Se empeñan en hacernos creer que las utopías cayeron con el muro, enseñémosles que ninguna idea muere tras un trozo de cemento.

Así, ante la relación semántica “política – corrupción ; política – clientelismo ; política – intereses particulares “, es interesante denotar que si bien hubo épocas en las que estos maridages se dieron entre personas o partidos y los casos concretos en la actualidad pretendidamente por ciertos grupos es interesante difundir y ampliar a todo el espectro político que tiene opción de poder este mensaje. La ciudadanía debe creer, según su estrategia, que no hay diferencias entre los partidos, las ideologías, las personas. Hagan cortinas de humo, pero la diversidad y la diferencia existe. La izquierda y la derecha no serán lo mismo mientras sigan siendo izquierda y derecha. Las políticas son distintas, las medidas, las formas de hacer…

De igual forma, las personas que nos representan honestamente merecen nuestra confianza. En un mundo dominado por los mass media, los grandes grupos mediáticos y el sensacionalismo puede ser jugoso exprimir en lo posible todos los casos que de una forma u otra desacrediten a la y el político y a su legítimo interés ( siempre habrá ovejas negras ) por sus conciudadanos y su proyecto. Imagino yo que no sería igual de rentable amplificar virtualmente los casos de corrupción empresarial, en las asociaciones de vecinos, en las universidades… No hay profesión que quede exenta de gente que pretenda utilizar para su propio beneficio lo que no es suyo. Aun así, repito, yo creo en las personas. Lo podrido es una minoría.

Sintiendo no poder detenerme todo lo que me gustaría en este tema, lo dejo aquí. Me voy unos días a mis Alpujarras, meditar, descansar y estudiar. Dejo como introducción esta entrada y espero analizar más sosegadamente todo lo que le relaciona.

Discutan mientras.

Son más de las 3:30 de la mañana, es tarde y acabo de inagurar mi blog. Este que ven a la izquierda de mis palabras es Tomás Meabe pintado sobre lienzo por Alberto Arué y Valle, fundador de las Juventudes Socialistas de España. Llevo mucho tiempo dándole vueltas a un problema ( o no ) de la sociedad occidental actual y, en concreto, la española. ¿ Es realmente cierto que es ahora más difícil movilizar a nuestros coetáneos ante las injusticias que se producen respecto de este mundo, NUESTRO mundo ?

Hace una semana, aproximadamente, volvía del 23º Congreso de las Juventudes Socialistas de España, donde conocí a gente que no superaba los 31 años de edad pero que tenía ilusión en las mejillas y ganas de trabajar por conseguir un planeta más capacitado para afrontar los retos del siglo XXI y acabar con las desigualdades que aún perviven y sobreviven al paso del tiempo. Con sus más y sus menos, sus excepciones, sus ovejas negras y pastores iluminados. Pero había cierto hálito de esperanza y, sobretodo, de esfuerzo no sin renunciar a su espíritu joven y las ganas de divertirse. ¿ Espejismo ?

Tal vez sí.

Cuando pienso en mis compañeros de Colegio Mayor, ex-facultad o institudo, recuerdo como surgían cuales setas en primavera apolíticos por todas partes. Personas desencantadas con la política y los/as políticos/as. Esa lejanía venía dada por una especie de morriña a la hora de actuar para intentar cambiar los ejes de la sociedad a la manera que sus ojos vean. Ciudadanos/as que la sienten inútil a la hora de usarla como herramienta de progreso y construcción de un futuro, que delegan la responsabilidad de manejar los asuntos que les conciernen a esos políticos/as de los que a la par reniegan. Paradoja.

Ellos/as ven en la militancia en un partido político una especie de sumisión y piensan que no se puede tener una visión propia desde el interior de filas, piensan que nuestro trabajo no es útil. ¿ Qué ha pasado para que la movilización en terminos políticos sea hoy día tan difícil ?

No obstante creo que hay una timorata intención de participación que se observa en los casos que las actuaciones tocan la piel y el corazón de los/as ciudadanos/as de forma más profunda y rotunda. Véase guerra de Irak, véase LOU.

Ahí queda para nosotros la responsabilidad de demostrar a todos/as aquellos/as que la militancia es una oportunidad única para plasmar tu sello personal en un determinado proyecto, en conocer gente que opine como tú y te ayude a llevar adelante tus propuestas, sentir que haces algo por lo que quieres: tu barrio, tu ciudad, tu país, tu planeta.

Para ello no hay que abandonar el asociacionismo no-político. Asociarse para jugar a Rol o comentar sobre cine tras la proyección en un cineforum no es solamente loable si no que es igualmente una forma de colaborar con la sociedad y de facilitarte a tí y a las personas que decidís libremente participar medios para la realización de actividades.

Es un asunto complejo y que dará para alguna que otra entrada más.